¿Por qué no debes dar huesos a tu perro?

Salud

Los huesos son un rico manjar para nuestros peludos, les encanta roerlos, romperlos y enterrarlos incluso. Es cierto que podrían pasar horas mordisqueándolos, pero debemos tener cuidado con ésto, aunque el perro sea un animal carnívoro y pueda alimentarse de carne y huesos, no todos los huesos son aptos para todos los perros.

perro

¿Por qué no deben comer huesos?

Aunque muchos propietarios han dado huesos a sus perros sin que éstos presentaran ningún problema, muchos otros pueden relatarnos problemas graves que ha sufrido su mascota por la ingesta de huesos, alguno incluso con un fatal desenlace. Por tanto, aunque muchos perros pueden masticar y alimentarse de huesos sin problema, éstos deben ser los adecuado para el tamaño y mordida del animal, teniendo también precaución por el tipo de huesos que le ofrecemos.

Por tanto, los problemas que pueden aparecer tras una ingesta de huesos son:

  • Indigestión: los huesos son difíciles de digerir y, en muchas ocasiones, pueden dañar levemente la mucosa digestiva, apareciendo problemas digestivos como gastritis con vómitos y pérdida de apetito.
  • Obstrucción intestinal: en casos de animal con mucha ansiedad por la comida se han dado casos de obstrucción intestinal por la ingestión de huesos de tamaño demasiado grande, esto provoca mucho dolor, vómitos, pérdida de apetito y apatía, necesitando atención veterinaria urgente.
  • Estreñimiento: si el animal come gran cantidad de huesos puede provocarle una obstrucción en la última porción del intestino, con dificultad para defecar.
  • Perforación gástrica: la ingesta de huesos puntiagudos o que se astillan con facilidad puede dar lugar a una perforación digestiva.
  • Desgaste dental: si no damos un hueso adecuado para el tamaño y mordida del perro puede producirse un desgaste excesivo de los dientes, con fracturas dentales y pérdida de piezas.

¿Qué huesos pueden comer?

Si quieres premiar a tu perro algún vez con un huesos debes evitar siempre los que se puedan astillar y los huesos de pequeño tamaño que pueda ingerir enteros (pollo o conejo). Los huesos aptos para perros son:

  • Huesos largos de tuétano (fémur).
  • Hueso de cadera de ternera.
  • Hueso de rodilla de ternera.

Y, por supuesto, siempre ofrecer los huesos crudos para mayor seguridad, nunca cocinados y siempre bajo vuestra supervisión.

¿Qué otras opciones hay para que mastiquen?

Si no queremos arriesgarnos dándole un hueso a tu perro, en el mercado existe multitud de opciones para que el animal mastique, roa y se divierta durante horas, cuidando su salud dental y sin peligro:

  • Huesos y barritas de piel prensada.
  • Barritas dentales.
  • Tendones.
  • Orejas de cerdo y res.
  • Nervios de ternera.
  • Piel desecada de cerdo o ternera.
  • Juguetes dentales (kong).

Irene Martinez

Médica Veterinaria

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