Barkyn
New order created
A new order and MB reference was created
-20% HOY

¿Por qué mi perro orina, por sumisión o excitación?

La llegada de un perro nuevo a la casa siempre es un motivo de alegría, ya que entra en nuestra vida un peludo y fiel compañero que llena nuestros días de lametones. Pero hay que saber que es un ser vivo, y puede traer o desarrollar ciertos problemas de conducta. Hoy vamos a abordar el tema del título.

Juan Vazquéz
Juan Vazquéz

2 minutos de lectura

.

Orina por sumisión:

Se suele dar en cachorros, animales maltratados o excesivamente miedosos. Cuando alguien se acerca al perro, adopta una posición sumisa (orejas agachadas, aparta la mirada, rabo escondido) además de orinarse. Si nuestro perro presenta este problema, tendremos que aplicar unas pautas para resolverlo y mejorar su calidad de vida junto a nosotros.

  • Primero tendremos que identificar el estímulo desencadenante y evitarlo (regañar al perro, hablar en voz alta, agacharse hacia él).
  • El siguiente paso será trabajar la obediencia básica en positivo, con premios y voz en tono suave y amigable. Podemos trabajar el sentarse, dar la pata, lo que sea. Lo importante es que se establezca una relación de armonía entre el propietario y el perro, eso ayuda a quitar miedos y ganar confianza.
  • Evitar el contacto visual directo y continuado, sobre todo en las primeras etapas del proceso. Además evitaremos ser nosotros los que nos acerquemos a él, mejor que lo haga el perro. Para esto podemos ayudarnos de golosinas para captar su atención, o unos granitos de su pienso favorito Barkyn.

 

Orina por excitación:

Menos frecuente y más característico de animales jóvenes y enérgicos. Cuando el animal entra en un estado de excitación (por llegar a casa su propietario, ver durante el paseo a algún amigo) presenta una micción espontánea, y ya os podéis imaginar lo incómodo que resulta un perro saltando y meando como si de un aspersor se tratase.

Pero por suerte este problema es más fácil de solucionar. Lo único que tenemos que hacer es evitar ese estado de euforia en el perro.

  • Realizaremos saludos más calmados cuando veamos al perro, incluso no saludarlo hasta que el perro se tranquilice. De este modo evitamos el estímulo desencadenante.
  • Cuando el animal esté tranquilo se recompensa, siempre con calma y suavidad.
  • Y por supuesto nunca reñir o castigar cuando se de esa conducta.

Si el problema persiste, acudir a su veterinario por si existe algún problema con el tono muscular de la vejiga.

Espero que estos consejos sean de ayuda!

Juan Vazquez

Medico Veterinario

Comparte este artículo
Siguiente artículo ¿La agresividad depende de la raza?

Recetas caseras para tu perro

Recibe gratis nuestro libro de recetas, creado con nuestro equipo de nutrición.

Tu cesta (0)

Tu carrito está vacío

ritual-image
Crear otro plan
Entrega
Gastos de envío al finalizar tu pedido
Subtotal
€0,00